domingo, 11 de noviembre de 2018

El refugio del ludópata, la ruina de la juventud: casas de apuestas y azar online

  En mi primer artículo quiero abordar un tema que desde hace unos meses me viene preocupando enormemente, entre otras razones, por el bombardeo sistemático publicitario al que estamos sometidos cada vez que encendemos el televisor, y que creo que todo el que lea esto estará de acuerdo conmigo. El auge que están adquiriendo los salones de juegos y especialmente, las apuestas deportivas vía online, y para muestra un botón (Información sobre casas de apuestas):


  Si hay un caso que llama la atención en este aspecto es el de la publicidad que ofrece la cadena, cuyo target es eminentemente juvenil, Neox. Los spots sobre casas de apuestas son una constante para un público muy influenciable, sobre todo si un futbolista como Cristiano Ronaldo, o un presentador como Carlos Sobera forman parte de estos proyectos "destroza juventud", según los cuales para alcanzar el éxito hay que apostar en todo lo que pilles. 

  Para dejar aún más claro esta problemática social que tenemos entre manos en nuestro país, recurrimos a las cifras. Según datos de CanalSur Web, las casas de apuestas han crecido en un 320% en los últimos tres años, y la edad del ludópata medio oscila entre los 20 y los 35 años (Juegos online y casas de apuestas: nuevos viveros de ludópatas).

  Podemos definir esta forma de ocio como otro tipo más de droga dura que está empezando a calar con fuerza entre las juventudes, que no sólo van de visita de cuando en cuando a estas salas del azar, sino que también tiran de su teléfono móvil para apostar desde cualquier lugar que les apetezca. Tal es la gravedad del problema que incluso entre los menores de edad ya se están dando casos de adicción a las apuestas online, hasta el punto de que falsifican sus datos para poder formar parte del juego del siglo XXI. Mirar lo que me he encontrado, parece que hay alguien que comparte mi opinión, como se puede ver en la imagen (Web Así va España): 



  Y llegados a este punto me da a mi por pensar que por muy avanzados que nos creamos respecto a nuestros ancestros, no lo estamos tanto, la única diferencia es que usamos otros medios para permitir que nos controlen como sociedad y que no salgamos a las calles para luchar y quejarnos de los abusos por parte de los "poderosos": corrupción política, pederastia por parte de determinados miembros de la Iglesia, infinidad de asfixiantes e interminables impuestos por cada paso que damos, y un largo etcétera que, más que para escribir un artículo, da para hacer una trilogía completa con tomas falsas incluidas.


  Esto, señoras y señores, no es más que el Panem et circenses del que nos hablaba el poeta romano Juvernal en su Sátira X, que literalmente significa pan y circo. Con la salvedad que en la actualidad tenemos que sustituir el circo por el fútbol y las apuestas que se generan entorno a eventos deportivos de este calibre. Podemos hablar incluso, de Panem et circenses 2.0. (Juegos Romanos)


  Para aquellos que no lo recuerden esta fórmula resume la forma que tenían los mandamases de la esplendorosa época romana de controlar a las masas, de apaciguar las quejas del pueblo, de dar un entretenimiento a la baja y humilde estofa. Un combate de gladiadores tenía la misma fuerza en la sociedad romana que un Madrid-Barça para los actuales habitantes de la tierra. De hecho, tengo una teoría interesante al respecto: estoy más que convencida que si en algún momento concreto, los partidos de Liga se dejan de jugar, por la razón que sea eh, la gente se va a abalanzar a las calles para que este deporte siga su calendario de forma estricta. Y ahora que lo pienso tampoco me hace falta teorizar mucho, tengo un ejemplo de este mismo verano, en agosto para ser más concretos, de toda la movilización que ha supuesto que un único encuentro de la Liga Santander se vaya a jugar fuera de nuestro país, en Estados Unidos, que no es que se vaya a suspender ni muchísimo menos. Pero ha sido tal el revuelo que se ha armado con este tema, que yo creo que lo podemos definir como uno de los debates más enardecidos durante este 2018 en nuestro país e incluso fuera de nuestras fronteras.

  En conclusión, hay que pedir más control sobre este tema. Puede llegar a entender que la publicidad es el motor económico por excelencia de los medios de comunicación, pero hay que establecer límites sin lugar a dudas. Y nuestros políticos deberían ponerse manos a la obra antes de que el problema vaya más allá, porque, como ya he hecho alusión anteriormente, la ludopatía es una droga poderosa que destroza todo lo que toca, y no podemos permitir que este tipo de ocio azaroso cale con tanta fuerza entre los jóvenes, en realidad, entre cualquier persona que decida hacer de las casas de apuestas, tanto físicas como online, su refugio. Más opciones de divertimento es lo que nos hace falta, educarnos como población en la idea de que para pasar un buen rato ni es necesario beber ni apostar mientras se bebe. Y desde aquí me gustaría hacer este llamamiento: protejamos lo nuestro y no permitamos que un puñado de individuos se forren a costa de la gente trabajadora y currante que estamos aquí. No olvidemos que la ludopatía es un serio problema que hemos de afrontar como sociedad.

6 comentarios:

  1. Muy buen trabajo Marta, estoy de acuerdo contigo.

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    1. Gracias, juntos podemos conseguir cambiar el mundo y que los que dicen preocuparse por nosotros tomen cartas en el asunto.
      Un saludo

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  2. Verdad, verdadera ... Marta esto se ha combertidcrn la tortura diaria de muchas familias, abrimos centros para que la gente se reforme, se "limpie" , pero luego publicitamos y acercamos las apuestas de tal manera que no solo adultos accedemos a ella, sino que como bien dicen jóvenes y niñ@s pueden entrar en estas plataformas virtuales y no solo perder su dinero si no el de sus padres y familiares. Pero no creo que este ni niningun gobierno se ponga manos a la obra en este asunto ya que ellos son los primeros beneficiarios ya que el ocio tiene un impuesto demasiado alto que es el que llena sus bolsillos.

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    1. No podría estar más de acuerdo contigo, mercadear con el azar solo es un ejemplo más del dinero que obtiene el gobierno de los vicios de la población. Y sino ahí tenemos el alcohol o el tabaco, que son una droga más en el sentido estricto de la palabra.
      Por eso he querido dar difusión a este tema
      Gracias por tu comentario

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  3. Qué buen trabajo, qué bien explicado y qué ilusión ver sangre nueva con esa nobleza, esas ganas y esa ilusión. Enhorabuena por este proyecto tan bonito y llamativo. Te deseo toda la suerte del mundo. Un abrazo.

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  4. Muchísimas gracias, me has dejado sin palabras. Un fuerte abrazo.

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